Articulos de investigación
Para la gran mayoría de artículos de la literatura científica considerados como un todo (al menos en Science), el volumen de lectores es pequeño y éstos están muy centrados: en efecto, muchos se leen de principio a fin por no más de 10 personas, y eso incluyendo a los colegas del autor y los evaluadores.
El estilo de un artículo de investigación está bastante sujeto a fórmulas previas, y la mayoría de las publicaciones siguen una versión de la secuencia estándar "introducción-metodología-resultados-argumentación". Con la ayuda de los evaluadores, el trabajo del editor consiste en asegurarse de que el artículo se sostiene y representa un avance nuevo y genuino, que se presenta clara y económicamente y que está situado en el contexto más amplio de desarrollos relevantes (históricos y contemporáneos). Y aún más importante, el editor necesita hallar pruebas de que el artículo contiene suficiente información para permitir al lector juzgar los méritos del trabajo y - en teoría - poder repetirlo. Por supuesto, algunos trabajos no se pueden repetir: por ejemplo, un conjunto de datos ecológicos en un largo período de tiempo es, en efecto, un recurso único. En tales casos, el editor ha de asegurarse de que los datos son suficientes como para permitir a los lectores juzgar la validez de la interpretación de los datos ofrecida por el autor.
Un contraste clave entre reseñas y artículos de investigación estriba en que las reseñas suelen estar encargadas (es decir, se invita a sus autores) por el editor, en lugar de ser enviadas como los artículos de investigación. Las revistas de investigación más importantes tienen tasas de rechazo de artículos muy elevadas, superando algunas veces el 90%. Con arreglo a estas circunstancias, una gran cantidad de ensayos válidos han de rechazarse tras pasar por el comité de evaluación, incluso si los defectos identificados por los evaluadores pueden arreglarse en su mayor parte. En contraste, la tasa de rechazo para reseñas invitadas es mucho más baja. En parte, esto sucede porque el editor encarga esos trabajos con miras a llenar una cuota fija de páginas, pero también porque un elemento clave del proceso de control de calidad ya ha tenido lugar al inicio del proceso: el editor ha tratado de elegir un tema interesante y un autor del que se espera la producción de un artículo con autoridad. Los manuscritos de las reseñas, sin embargo, a menudo reciben las críticas del comité de evaluación, normalmente en razón del equilibrio de atención -pues las reseñas están casi abocadas a contener elementos subjetivos-, lo cual no conduce necesariamente por el camino del rechazo.
El estilo de un artículo de investigación está bastante sujeto a fórmulas previas, y la mayoría de las publicaciones siguen una versión de la secuencia estándar "introducción-metodología-resultados-argumentación". Con la ayuda de los evaluadores, el trabajo del editor consiste en asegurarse de que el artículo se sostiene y representa un avance nuevo y genuino, que se presenta clara y económicamente y que está situado en el contexto más amplio de desarrollos relevantes (históricos y contemporáneos). Y aún más importante, el editor necesita hallar pruebas de que el artículo contiene suficiente información para permitir al lector juzgar los méritos del trabajo y - en teoría - poder repetirlo. Por supuesto, algunos trabajos no se pueden repetir: por ejemplo, un conjunto de datos ecológicos en un largo período de tiempo es, en efecto, un recurso único. En tales casos, el editor ha de asegurarse de que los datos son suficientes como para permitir a los lectores juzgar la validez de la interpretación de los datos ofrecida por el autor.
Un contraste clave entre reseñas y artículos de investigación estriba en que las reseñas suelen estar encargadas (es decir, se invita a sus autores) por el editor, en lugar de ser enviadas como los artículos de investigación. Las revistas de investigación más importantes tienen tasas de rechazo de artículos muy elevadas, superando algunas veces el 90%. Con arreglo a estas circunstancias, una gran cantidad de ensayos válidos han de rechazarse tras pasar por el comité de evaluación, incluso si los defectos identificados por los evaluadores pueden arreglarse en su mayor parte. En contraste, la tasa de rechazo para reseñas invitadas es mucho más baja. En parte, esto sucede porque el editor encarga esos trabajos con miras a llenar una cuota fija de páginas, pero también porque un elemento clave del proceso de control de calidad ya ha tenido lugar al inicio del proceso: el editor ha tratado de elegir un tema interesante y un autor del que se espera la producción de un artículo con autoridad. Los manuscritos de las reseñas, sin embargo, a menudo reciben las críticas del comité de evaluación, normalmente en razón del equilibrio de atención -pues las reseñas están casi abocadas a contener elementos subjetivos-, lo cual no conduce necesariamente por el camino del rechazo.
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